Leo en Wired que un grupo de hackers dice tener acceso a 250 millones de cuentas de iCloud, y que el 7 de abril reiniciarán las claves suspendiendo las cuentas. Si lo que afirman es cierto, no lo sabemos. Pero amenazan con borrar los datos de los usuarios de iPhone si Apple no paga.

Se presenta la ocasión perfecta para cambiar nuestras claves de acceso. Por si las moscas; no vaya a ser la nuestra una de las cuentas hackeadas. De hecho, un cambio de contraseña es algo que deberíamos hacer con más frecuencia, precisamente para evitar situaciones comprometidas como esta.

Entendemos “la nube” como un lugar seguro “ahí arriba”, en ningún lugar específico, donde nadie va a tocar nuestras cosas, cuando en realidad nuestros datos simplemente están en el “ordenador” de una empresa, que pertenece a otras personas. No es mi intención sembrar el pánico y la desconfianza, pero creo que es interesante conocer algunos detalles técnicos acerca de dónde guardamos nuestros datos, sobre todo los más confidenciales.

Escribí hace ya tiempo un post en Esfera TIC con el título «Internet es una nube (pero llena de archivos, servidores y cables)», precisamente haciendo referencia a esta idea de que esa nube en Internet no es algo abstracto y desconocido, sino algo muy concreto y cuyo funcionamiento depende de muchos elementos físicos, cuya seguridad puede ser vulnerada.

Y como dice el titular de la noticia en Wired, por si estos hackers no están de broma, ve pensando una nueva clave, de esas fuertes, con más de 8 caracteres, letras en mayúsculas y minúsculas, número y símbolos. Entra en tu cuenta de iCloud.com y cambia tu contraseña. Al menos para no ponérselo tan fácil a los malos.

Wired | «How to Protect Your iCloud Account, Juuust in Case Those Hackers Aren’t Joking»